miércoles, 21 de diciembre de 2011

A solas, una vez más

No puede evitar pensar que a todo el mundo que ve pasar por la calle le invade ese "espíritu navideño". Por qué a ella no? Por qué sigue viendo los mismos problemas decorados con guirnaldas? Cuando pase la navidad, esos problemas persistirán. No será más duro el golpe de volver a su triste vida cotidiana?

Su espíritu navideño se desvaneció hace un año... Deambula por la calle sin saber dónde ir, mira a la gente esperando contagiarse de sus sonrisas... Pero le es imposible sentir que alguien que es feliz pueda hacerla feliz a ella.

Vuelve a adentrarse en su pequeño habitáculo, esas 4 paredes que cada vez parecen estrecharse más entre ellas y que poco a poco la van acorralando hasta el día en que la dejen sin aire.


No debe hacerlo... Le enseñaron que siempre debía ser así.

Tras horas contemplando sonrisas e ilusiones, conversaciones entre amigos y parientes que se encuentran y planean con emoción cómo pasar noche buena o noche vieja, se da cuenta que su felicidad queda en nada cuando piensa en las fiestas que le esperan...


Y su único consuelo, es volver a llorar y a anhelar aquello que hace un año tenía, aquella ilusión perdida...

Nunca debe mostrar sus lágrimas a nadie, ya sea en su habitación, en su coche, o de vuelta a casa agazapando su cara para que nadie la observe...

Maldito sentimiento la soledad... Mira sus manos algo temblorosas, pues siente que pasa el tiempo, que aumenta su miedo y ve más factible la probabilidad de quedarse sola el resto de su vida.

Es capaz de soportar cualquier sentimiento impuesto, menos ese.

Y mirando fijamente sus ojos tornados verde turquesa, concluyó pensando que era alguien capaz de transmitir felicidad, pero que ella nunca la podría gozar.



De despertar con un día claro, a dormirse bajo una noche gris.

martes, 15 de noviembre de 2011

Infinitamente más largo...

ASASFDOsdfoisoifhwiu bgfre loiansdopasdpaodnoiuqwbrwelañkdaldmaposorqiersad apsd aiso gdh ai´snda´lsnda ubrfiwherp´çerjpoinfdaksdanñlkçsdasdm wefibuuwòif woiealkba...


Lo que siento? Eso!...Pero infinitamente más largo...

Tengo tanto que decir y se me hace tan difícil escribirlo... que mejor me lo dejo dentro hasta que los sentimientos cojan consistencia de palabra...

miércoles, 26 de octubre de 2011

Recordando lo que era sentir

Y al despertar, el mundo se le presenta de color de rosa.

Aún no comprende qué ha cambiado...
Solo sabe que a su alrededor ya no hay muros que la protejan, que sus sentimientos comienzan a desbordarse dentro de ella, y que necesita y quiere exteriorizarlos.

Vuelve a sonreír, a ilusionarse, a sentir ese cosquilleo dentro del estómago...

Y si vuelven a herirla? Será capaz de poner en manos ajenas sus sentimientos y volver a confiar?

Mientras nuevas dudas aparecen en su mente, otras brumas se desvanecen...

viernes, 23 de septiembre de 2011

Cartas a nadie (por "L")

Querido x,

Estoy harta de tener esta sensación. Estoy harta de sentir que si tú me hablas todo se arregla. Estoy harta de que te aparezcas en mis sueños cuando nadie te ha invitado a entrar. Estoy harta de esperar a que se me pase. Estoy harta de que te claves cada vez más dentro de mí cuando intento borrarte. Estoy harta de que aparezcas cuando más lo necesito. Estoy harta de que todas las canciones me recuerden a ti. Estoy harta de ti. Estoy harta de mí. Estoy harta de no importarte y a la vez que tú me importes demasiado. Estoy harta de estar ahí siempre que te viene bien. Pero a la vez es todo muy raro, porque no me canso de estar harta y me gustaría poder seguir diciendo que estoy harta de todo esto porque sé que cuando no puedo decirlo, me duele.

Sólo espero que, al final, aunque ya no pueda decir que estoy harta, a los dos nos vaya igual de bien en la vida,

L.
Me encanta, sin más!

martes, 13 de septiembre de 2011

Mi vieja muñeca

Barahúnda en su cabeza, voces que le ordenan, miradas que le asustan... y al fondo de su mente... una pequeña luz, una niña con los ojos llorosos y agazapada en un rincón, solo le pide que cese el ruido, que paren los pensamientos que turban aquella mente. 

Desaparecen las miradas acusadoras, los alaridos de furia, todo! Solo ve los ojos de la pequeña tornados color verde turquesa por la humedad de estos. Cada vez la siente más cerca, como si pudiese tocarla.

La niña se alza y con desesperación pregunta:
"¿Porqué lo haces todo tan complicado? ¿Porqué me abandonas cada vez que alguien te hace daño? Yo no soy la causante de tu sufrimiento, tan rápido quieres perderme?"

La muchacha, sin entender qué parte de su mente era aquella que le hablaba, solo pudo preguntarle quien era y restar en silencio esperando una respuesta.

"Soy tu inocencia, tu esperanza, la causante de tus sueños y tu imaginación! Recuerdo cuando eras niña y yo la reina de este lugar; y a medida que ha pasado el tiempo me has ido dejando en el olvido para dar paso al desamor, la desconfianza y más sentimientos que lo único que hacen es destruir tu cabeza!
De verdad quieres perder aquello por lo que eres feliz? No deseas volver a ser risueña y fantasiosa? No quieres conseguir a un príncipe? Pues dime como pretendes conseguirlo si no eres capaz de entregarte plenamente a él!"

No pudo más, abrió los ojos y aquella conversación sacada de su imaginación se disipó; corriendo volvió a cerrarlos, vio a la niña como se alejaba hacia aquella luz, sintió que su brazo se extendía hacia ella, y en la oscuridad de su mente la agarró y le dio un abrazo.

Mientras le miraba a los ojos y le acariciaba el pelo, la muchacha le susurró:
" Nunca podría dejarte en el olvido! Te prometo que pronto volverás a ser la reina de este lugar, y perdóname por abandonarnos, ya que sin tus pensamientos pierdo todo lo bueno de mi ser"

Abrió los ojos lentamente, todos los fantasmas continuaban a su alrededor, pero comprendió que quizás no necesitaba una luz externa que la iluminase y le diese calor, si no que ella misma podía ser quien desprendiese la propia luz.





lunes, 22 de agosto de 2011

Yo solo quiero...

"Yo solo quiero volver a las entrañas de mi madre; a nadar sumergida flotando en una paz infinita. En una duermevela blanca de un cuerpo y dos corazones, abrazada por un cordón; caliente, protegida, acurrucada... Indefensa, pero invulnerable...


Sería necesario... Sería un sueño muy bonito que todos por un breve instante , por un leve parpadeo de tiempo, regresásemos a las entrañas de nuestras madres para recuperar un poquito de la pureza que hemos perdido por el camino"

miércoles, 17 de agosto de 2011

Anhelando caricias

Lo peor de olvidar es querer olvidar, porque es cuando más recuerdas...

Desea sentirse eufórica para que se desvanezcan todos sus problemas. 

Dónde quedaron aquellos abrazos cálidos... que calentaban sus brazos; esos brazos que siente helados, como todo su cuerpo. Y entre llantos y sollozos solo le queda hundirse bajo un chorro de agua tibia, que sosiega su frialdad y no le hace pensar en su triste soledad...


Anhelando caricias...  despuntando la luz del día.

viernes, 12 de agosto de 2011

Cansada de besar ranas

Tumbada en la cama, acariciaba su dulce piel aún húmeda después de haberse duchado. Buscaba en cada poro despertar un escalofrío que le estremeciese como antaño, que pulsara aquél botón que haría arder todo su cuerpo.
La suavidad de su pelo evocaba aquellas caricias tiernas recibidas por unas manos que, además de querer tocar cada centímetro de su majestuoso y delicado cuerpo, eran movidas por un corazón que latía con intensidad, intentando salir del cuerpo de su dueño para irse con ella.

De repente abrió los ojos, cesaron las caricias y comenzó a suspirar. De sentir fervor a anhelar lo perdido, de deseos carnales a rememorar recuerdos que estaban ya casi en el olvido.

Pensó en tantos besos malgastados, en las diferentes caras que le había puesto a su príncipe... Y ninguno era para ella...

No era merecedora de volver a sentir lo que sintió con una nueva persona?
Ningún hombre se fijaría en ella, y pasaría sola toda su vida, sin que nadie reparase en su efímera existencia. 

Le atormentaba pensar en la soledad... para no hundirse demasiado, pasaba el dedo índice por sus labios recordando aquellos besos cálidos, que no solo se sienten en los labios, si no también en el corazón.

Sabía que había buscado, no lo suficiente, pero tenía la certeza de querer dar y recibir aquel sentimiento algo olvidado llamado amor.

Se sintió cansada, cansada de besar ranas y ver que éstas no cambian... Empezó a plantearse la posibilidad de que fuese ella el problema...

Pero... qué parte de ella era el problema?
Su físico? a ella misma no se gustaba, pero había aceptado su constitución tal y como era.
Su mentalidad? Demasiado niña a veces e ingenua.
Su bipolaridad? La capacidad de hacer una montaña de un granito de arena y al poco tiempo hacer como si nada, enloquecerían a cualquiera...

Y cerró los ojos, intentando dormir y olvidar lo pensado, reseteando su mente para, a la mañana siguiente, volver a despertar tan risueña como la gente la conocía. 

Aunque ella sabía que en su interior, seguían las dudas, volvían los recuerdos y aumentaba la ansiedad con el paso de los días, al sentirse tan sola... tan vacía.


domingo, 7 de agosto de 2011

Nubes rosadas

De repente algo llamó su atención cuando miró hacia el balcón, salió fuera y contempló aquellas maravillosas vistas... Un cielo de color azul pálido, con nubes rosadas que parecían de algodón daban comienzo a otra noche que se presentaba cálida; y a pesar de que sabía que lo único que le acompañaban eran sombras, su mente le decía que entre tanta soledad y problemas, aún era posible tener esperanza.

Una lágrima recorrió su mejilla, aún sin saber si era de tristeza... o quizá de alegría.

viernes, 5 de agosto de 2011

Hoy no es su día

Y volvió a asomarse a su pequeño balcón, donde el cielo le mostraba la misma imagen que ella imaginaba de su cerebro; un cielo nublado que no dejaba vislumbrar siquiera la silueta de un sol que hacía tiempo andaba escondido... Inclinaba su cuerpo en el filo de la barandilla, apoyando su cadera en ella para intentar observar mejor aquel cielo en busca de algún atisbo de luz; pero todo intento era en vano.

Se irguió, contemplando la multitud de edificios que se levantaban a su alrededor; imaginando aquel, su pueblo, como una pequeña colmena donde habitan seres que poco valor tienen pero que juntos forman la sociedad, creyentes de que un grupo de seres unidos ante un mismo ideal son capaces de lograr algo.

Y extrapolando aquella información obtenida de la vista de su balcón, volvió a llegar a la misma conclusión de que en su mente aún existían brumas que impedían ver con claridad algo o alguien que le hiciese volver a sonreír, a sentirse feliz y a sentirse en paz...

miércoles, 3 de agosto de 2011

Encandilada...


Acababa de volver de aquella pequeña ciudad y su pueblo natal se le hizo completamente desconocido. Sus ojos ya no admiraban la luminosidad de la iglesia de San Baudilio en horas nocturnas, por donde siempre le había gustado pasear. 

Andaba por su pueblo perdida, sin reconocer a aquella gente a la que cada día había visto durante tanto tiempo; y a sí misma se preguntaba: ¿Cómo pueden ser felices si no conocen la auténtica felicidad?
 
Para ella, aquel ya no era su pueblo, aquella no era una vida feliz; pues al igual que sus ojos no admiraban su preciada iglesia, su mente no reconocía aquellas calles como su barrio y su cuerpo no deseaba estar presente en aquel lugar…

Solo sabía que estaba atada por unas cadenas invisibles, que solo su mente podía volar y regresar a tan preciado paraje, que había sentido suyo durante una escasa semana.

Y ahora solo le aterra el pensar cómo sobrevivirá a esa metrópoli que ahora cree desconocer, cómo podrá fingir una felicidad completa en un lugar que no es aquél del que ella se enamoró. Cómo… Cómo… Cómo vivir sin estar en ella... Si le ha robado el corazón.