Y al despertar, el mundo se le presenta de color de rosa.
Aún no comprende qué ha cambiado...
Solo sabe que a su alrededor ya no hay muros que la protejan, que sus sentimientos comienzan a desbordarse dentro de ella, y que necesita y quiere exteriorizarlos.
Vuelve a sonreír, a ilusionarse, a sentir ese cosquilleo dentro del estómago...
Y si vuelven a herirla? Será capaz de poner en manos ajenas sus sentimientos y volver a confiar?
Mientras nuevas dudas aparecen en su mente, otras brumas se desvanecen...
No hay comentarios:
Publicar un comentario