Y cada vez se le
hace más pesado el ver a otra gente disfrutar de la compañía de un ser querido.
Odia cuando las parejas forman círculos con sus naricillas... Esas miradas de
falso eterno amor que se emboban y hacen creer que no existe nada a su
alrededor...
No puede existir
ese amor, ese cariño y esa pasión hacia otra persona... Y si existe... Por qué
ella no es merecedora de tal dicha?
Se clavó un
alfiler, pero no sangró. La herida era tan superficial que no llegó a la capa
profunda de su dermis. Continuó hilando y día tras día se iba haciendo pequeñas
punzadas en su dedo y éste nunca sangró; y con el paso del tiempo pudo ver cómo,
a modo de protección, se le había creado una dura capa que le hacía inmune a
los pinchazos y de esa manera empezó a insensibilizarse y continuó hilando,
sola en su habitación.
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