A quien no le ha sucedido que en momentos de tensión no sabe como controlar sus impulsos y suelta frases indebidas y/o quizá hirientes hacia otras personas?
O sólo el paso del tiempo y el silencio, que ambos juntos hacen que diezme una relación y se vaya acabando toda cotidianidad con alguien.
En esos momentos no se suele ser consciente de lo que está sucediendo, la propia persona no percibe los hechos que acaecen o ella misma deja de hacer cosas sin saber lo que ello repercute.
Y cuando todo eso origina una serie de consecuencias y se está metida de lleno en el hoyo, es cuando se recapacita y se vislumbran los errores cometidos.
Es entonces cuando, si nos importa aquello que hemos podido perder, sacamos valor y reconocemos las equivocaciones, esperando con nervios y miedo a la reacción de la otra persona...
Será demasiado tarde?...
"Posó su mano en su rodilla tras hablar durante horas en la que era su última conversación; ella había luchado por mantener la relación pero sabía que a la vez que era la que más sufría, era ella misma la que más problemas había ocasionado.
Fijó su mirada en los ojos de su amado esperando algún reproche, alguna muestra que le indicaran su reacción... Pero él permanecía en silencio, mirando la mano temblorosa de aquella chica puesta en su pierna.
De repente, tras cavilar durante un minuto, suspiró y tendió su mano hacia la de la chica, agarrándola con fuerza y esbozando una pequeña sonrisa."
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